Acompaño a propietarios e inversionistas a vender, alquilar y administrar su patrimonio con criterio, datos y respaldo. Más de 65 millones de dólares en ventas lo respaldan.
Agenda una asesoría Conoce mi historiaSoy colombiano. A los once años entendí dos cosas que todavía dirigen mi vida: que vender es ayudar, y que cada momento vale. Ese año me despedí de mi abuela y del país donde nací. Se perdió mucho, pero en Costa Rica se ganó muchísimo más.
Antes de los bienes raíces pasé cuatro años en banca otorgando créditos de todo tipo, y soy máster en Banca y Finanzas. Esa formación cambió mi manera de mirar una propiedad: no como una foto bonita, sino como un activo que se financia, se valora, se protege y se hace crecer.
En diez años en el sector inmobiliario he cerrado más de 500 negocios y superado los 65 millones de dólares en ventas. De toda esa experiencia nació Propiedades con Visión, uno de los primeros libros enfocados en bienes raíces en Costa Rica.
Del propietario reactivo al propietario con visión. Tres formas de trabajar juntos.
Posicionamos su propiedad con criterio de mercado y financiero, no con impulso. Precio correcto, negociación con datos y cierre acompañado de principio a fin.
Convertimos su inmueble en un activo que produce: análisis de renta, perfil de inquilino, contratos sólidos y una estrategia que sostiene el valor en el tiempo.
Con mi experiencia en banca analizamos financiamiento, riesgo y proyección para que cada decisión proteja y multiplique su patrimonio.
Estrategias inteligentes para vender, alquilar o administrar con éxito su inmueble. Una guía práctica para propietarios que quieren dejar de reaccionar y empezar a decidir con visión patrimonial.
Todo lo que construyo parte de la misma idea: que las decisiones sobre bienes raíces se toman con visión, no con suerte. Cada empresa atiende un momento distinto de ese camino.
La academia donde propietarios, inversionistas y agentes aprenden a decidir con criterio. Cinco métodos formativos más una introducción a bienes raíces.
La operación: acompañamiento completo para quienes compran, venden, alquilan o necesitan que alguien administre su propiedad con criterio patrimonial.
El siguiente paso: proyectos propios pensados desde el valor patrimonial de largo plazo, no desde la moda del momento. En construcción.
El valor real no es lo que pide el vecino ni lo que sugiere un portal. Se determina con comparables vendidos de la zona, estado del inmueble, condiciones de financiamiento disponibles y tiempo estimado de venta. Un precio mal puesto es la causa más común de que una propiedad se quede meses sin moverse.
Depende sobre todo del precio de salida. Una propiedad bien posicionada desde el primer día concentra el interés en las primeras semanas, que es cuando llegan los compradores más serios. Una mal posicionada se desgasta: cuanto más tiempo lleva publicada, más negocian a la baja los interesados.
Es una decisión financiera, no emocional. Se compara el rendimiento del alquiler contra lo que ese capital produciría si se libera, considerando mantenimiento, períodos sin inquilino, impuestos y plusvalía esperada de la zona. Con esos números al frente, la respuesta suele volverse evidente.
Mi comisión es de un 5% sobre el precio de venta, y cubre valoración, posicionamiento, material fotográfico, filtrado de interesados, negociación y acompañamiento hasta el cierre. Se cobra únicamente cuando la propiedad se vende: si no hay negocio cerrado, no hay cobro.
Menos de lo que la mayoría cree, pero más criterio del que se suele aplicar. Antes de mirar propiedades hay que entender la capacidad real de endeudamiento, el costo del financiamiento disponible y el horizonte de tiempo. La propiedad correcta depende de esos tres números, no al revés.
Soy asesor inmobiliario en Costa Rica y máster en Banca y Finanzas. Pasé cuatro años otorgando créditos en banca antes de dedicarme a bienes raíces, donde llevo diez años, más de 500 negocios cerrados y más de 65 millones de dólares en ventas. Soy autor del libro Propiedades con Visión.
Cuéntame en qué punto estás y te respondo personalmente con una recomendación concreta.